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El sofá y la posición de mando
La recomendación clásica es colocar el sofá principal con una pared sólida detrás y vista a la puerta, sin quedar en línea directa con ella. Es la «posición de mando» y funciona por razones corrientes: te sientes menos expuesto y ves quién entra.
Si el sofá tiene que quedar flotando en un espacio abierto, pon detrás una consola o una estantería baja para darle un respaldo visual. Evita, si puedes, situarlo bajo una ventana.
Asientos pensados para conversar
Sillones y sofás deben mirarse entre sí, o formar un ángulo suave, para que la gente hable sin levantar la voz. Una mesa de centro con espacio para rodearla, de unos 40 a 50 centímetros, mantiene el círculo abierto.
Los salones donde todos los asientos apuntan a la tele se parecen más a un cine que a un salón. Si ver la televisión es la actividad principal, no pasa nada; solo asegúrate de que haya también un rincón para charlar.
La televisión y los aparatos
La tradición considera la televisión una pantalla de fuego o de agua que atrae la atención de toda la estancia. Soluciones prácticas: guardarla en un mueble con puertas, taparla con una tela cuando está apagada o colocarla de modo que la sala no gire en torno a ella.
Oculta los cables como puedas y mantén sin polvo la zona de los aparatos. Un manojo de cables enredados no suena a feng shui, pero es fácil de arreglar.
Luz, ventanas y aire
Combina luz de techo, lámparas de mesa y uno o dos puntos suaves en lugar de un único foco potente. Las bombillas de luz cálida van bien por la noche. Mantén limpias las ventanas y usa cortinas lo bastante ligeras para dejar entrar la luz del día; por la noche, córrelas para un ambiente acogedor.
Abre las ventanas unos minutos cada día. La calidad del aire interior importa más que cualquier adorno, y el aire fresco es gratis.
Desorden, superficies y elementos
Los salones atraen montones: correo, juguetes, mandos, ropa. Dale a cada categoría un sitio, con cestas, estantes cerrados o una bandeja, y despeja la mesa de centro y las mesitas una vez al día. Una estancia con algo de superficie vacía parece más amplia.
Para equilibrar los elementos, piensa en madera en muebles y plantas, fuego en lámparas y cojines cálidos, tierra en alfombras y cerámica, metal en marcos y patas, y agua en vidrio o espejos. Mira los cinco elementos y los colores del feng shui para más ideas.
Espejos, arte y últimos detalles
Un espejo que refleje una vista agradable o una ventana puede duplicar la luz. Evita uno que muestre un rincón desordenado. Una obra con temas tranquilos, como paisajes, suele sentar mejor en un salón que imágenes duras o recargadas.
Añade una o dos plantas (consulta las plantas del feng shui) y déjalo ahí. El objetivo es un espacio relajado donde las visitas se sienten enseguida.
Preguntas frecuentes
¿Dónde pongo el sofá?
Idealmente contra una pared sólida con vista a la puerta. Si debe quedar exento, ayuda una consola detrás.
¿Tengo que esconder la tele?
No. Es una sugerencia para reducir su protagonismo; un mueble cerrado o una estantería sirven si lo prefieres.
¿Cuántas plantas debe tener el salón?
Unas pocas están bien. Importa más el cuidado que el número.